Desde pequeña siempre he tenido claro lo que quería. Nunca puse en duda, después de conocerle, que tan grande sería mi amor por él. Una búsqueda enrevesada. Muchas cosas por explicar... Con mis saberes y mi estilo de vida, unos padres trabajadores, jóvenes y muy contemporáneos, tampoco había sido difícil predecir mi futuro. Es por eso, que hoy me decido a contar o entretener a muchos, con trocitos de relatos de mi barahunda vida. A unos puede servirles de experiencia, para otros simplemente será una contemplación de una loca que se harta a escribir de vez en cuando sus sentimientos. Una nueva etapa que me llena de ilusión y con esto, a imaginar lo que ustedes quieran.
La tristeza me ayuda a comprender el momento Me acerca a la compasión, a la humildad para preparar los cambios que se avecinan, a la admiración por los que otros han decidido y a ti te afecta. Entiendo que una persona pueda olvidarse de que estás pasando por un mal momento de tu vida o que esté tan liada que no se fije en conceder un poco de su tiempo en el otro individuo. Pero cuando esto se repite, acaba siendo un problema de los grandes. Ya no se le da importancia. Arrinconas a los demás y piensas que sigue todo de maravilla, tan solo porque no le notas su preocupación. A lo que pregunto, ¿en realidad me conocerá? Pues cuando conoces a alguien, comprendes la preocupación, el sentimiento de ese rompecabezas que no le deja avanzar. La tristeza es un malestar que intento eliminar a toda costa, pero también conforma mensajes...